Fotografías de Carlos H Ramos.
Del 6 al 15 de marzo, Málaga vuelve a convertirse en epicentro del cine español con la 29ª edición del Festival de Málaga, consolidado como una de las grandes citas del audiovisual iberoamericano y un proyecto estratégico para la ciudad y Andalucía. Este año, se han inscrito 2.883 audiovisuales – un 5% más que en 2025 – y se han seleccionado 263 títulos, entre largometrajes, documentales, series y secciones especiales que incluyen Mosaico Internacional y América América. La sección oficial a competición contará con 22 largometrajes (12 españoles y 10 latinoamericanos), mientras que fuera de concurso se proyectarán 21 títulos más, con participación de producciones de 71 países, un 31% más que el año anterior.

El festival mantiene su compromiso con el talento emergente: el 31,5% de las obras son óperas primas. En materia de igualdad, el 41% de las películas inscritas están dirigidas por mujeres, porcentaje que asciende al 60% en la sección oficial española, reflejando avances hacia la paridad. La dimensión internacional y la presencia iberoamericana consolidan a Málaga como puente natural entre España y América Latina.
Más allá de la pantalla, el festival es un motor económico y cultural: la pasada edición generó un retorno mediático de 175 millones de euros, reforzando la marca ciudad y el turismo cultural. La colaboración público-privada es clave en este modelo: Fundación La Caixa, Fundación Unicaja, Repsol, RTVE, Atresmedia y Diario SUR, entre otros, respaldan la iniciativa. Este año, Repsol reforzará su apuesta por la sostenibilidad como combustible 100% renovable para la flota oficial, puntos de recarga eléctrica y espacios alimentados por energía solar. RTVE creará el Premio Talento RTVE al mejor cortometraje, dotado con 15.000 euros, para impulsar a nuevos cineastas. La Fundación La Caixa destacó además el Espacio Solidario en la Plaza de la Merced, que dará visibilidad a más de 50 entidades sociales, reforzando el compromiso del festival con la inclusión y la accesibilidad cultural.

El Festival de Málaga también se proyecta como escaparate de estilo y moda: la alfombra roja y los actos del certamen se convierten en vitrinas de diseñadores y marcas, integrando cine, moda y comunicación institucional. La programación paralela MaF (Málaga de
Festival) contará con 125 actividades en 55 espacios, con homenajes a figuras como Rossy de Palma, Natalia Oreiro y Francisco Lombardi, y la película de Oro será El desencanto, en su 50 aniversario.
Con el lema “La cultura es encuentro”, el festival reafirma su identidad como proyecto de ciudad, punto de unión entre industria, instituciones y ciudadanía, y celebración de la cultura como experiencia colectiva que se vive tanto en pantalla como en las calles de Málaga.



