Donde la muerte se viste de arte, historia y bosque
Hay lugares que guardan mucho más que nombres y fechas. Guardan esculturas que merecerían un museo, relatos que podrían llenar novelas y jardines donde la biodiversidad florece con una vitalidad casi irreverente. El Concurso de Cementerios de España llega a su décima edición con la convicción de que estos espacios merecen ser mirados con otros ojos, y ahora pide al público que elija a sus favoritos.
Enalta, compañía líder en servicios funerarios en España y filial del Grupo MAPFRE, ha abierto la fase de votación popular que decidirá los ganadores en cuatro categorías. Cualquier persona puede participar hasta el 31 de agosto a través del enlace habilitado en la web del certamen. Los resultados se desvelarán el 30 de septiembre en una ceremonia celebrada en la Fundación MAPFRE, poniendo así el broche a un concurso que, edición tras edición, demuestra que el patrimonio funerario español es un tesoro por descubrir.
Cuatro categorías, doce candidaturas y un solo veredicto: el tuyo
Un jurado compuesto por profesionales del sector funerario y especialistas en arte, historia, patrimonio y comunicación ha seleccionado previamente a los finalistas. Ahora, la última palabra pertenece al público. Las categorías en liza son Mejor Cementerio, Mejor Pieza Artística, Mejor Historia y Premio Naturaleza Viva. Cada una de ellas reúne tres candidaturas que invitan a recorrer la geografía española con la mirada puesta en lo que normalmente pasa desapercibido tras las tapias de un camposanto.
Mejor Cementerio: tres formas de entender el descanso eterno
Un parque memorial con lagos en Madrid
El Cementerio Jardín de Alcalá de Henares lleva desde 1992 reinventando la idea de camposanto. Sus treinta y cinco hectáreas albergan lagos, senderos arbolados y espacios multiconfesionales que transforman la visita en un paseo sereno, alejado de la imagen sombría que tradicionalmente acompaña a estos recintos. Aquí el duelo convive con la contemplación y la naturaleza envuelve cada rincón.
Memoria y tecnología en Baleares
El Cementerio Municipal de Felanitx custodia el recuerdo de las cuatrocientas catorce víctimas del derrumbe de la iglesia de Sant Miquel en 1844, una de las mayores tragedias de la historia balear. A ese peso histórico suma ahora una apuesta por la innovación: códigos QR integrados en las sepulturas permiten al visitante acceder a información biográfica y contextual con solo acercar el teléfono.
Un bosque que es camposanto en Pontevedra
La ampliación del Cementerio de A Romea, en Fraga do Alén, difumina deliberadamente la frontera entre recinto funerario y entorno natural. El resultado es un espacio donde los árboles autóctonos acogen la memoria de los difuntos sin necesidad de muros ni mármoles, proponiendo una relación más orgánica y contemporánea con la muerte.
Mejor Pieza Artística: cuando la escultura trasciende la lápida
La Capilla y Cripta del Hospital de los Marqueses de Linares, en Jaén, conserva un mausoleo de mármol y bronce firmado por Lorenzo Coullaut-Valera que obtuvo reconocimiento en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908. Una obra que, por calidad y envergadura, bien podría presidir la sala de cualquier pinacoteca.
En el Cementerio de Cadaqués, la tumba Rahola-Serinyana está coronada por una escultura de Josep Llimona que evoca su célebre El Desconsol, pieza emblemática del modernismo catalán trasladada aquí a un formato íntimo y conmovedor frente al Mediterráneo.
El Panteón Pardo, en el Cementerio de Ciriego (Santander), sorprendió recientemente durante su restauración al revelar una estrella polar oculta durante décadas bajo capas de suciedad en su bóveda celeste. Un hallazgo que devolvió al panteón su esplendor original y recordó que estos espacios siguen deparando descubrimientos.
Mejor Historia: relatos que merecen ser contados
La Capilla de los Marqueses de Linares reaparece como finalista en esta categoría, ahora por la historia del hospital que la familia financió para atender a los mineros enfermos de la zona, un gesto de filantropía que marcó la vida social de Jaén durante décadas.
El Cementerio Británico-Evangélico de la misma provincia guarda la memoria de Jessie Claudia Chesterman, misionera cuya traducción de un clásico devocional continúa publicándose hoy en todo el mundo hispanohablante. Un legado literario y espiritual que nació en suelo jiennense y cruzó océanos.
Bajo el Cementerio Municipal de San Rafael, en Córdoba, una epidemia de cólera en 1885 sacó a la luz una de las mayores cisternas romanas de la Península. La muerte, paradójicamente, desenterró vida antigua y regaló a la ciudad un tesoro arqueológico inesperado.
Premio Naturaleza Viva: cementerios que respiran
Urnas biodegradables en un bosque de cenizas
El Cementerio Jardín de Alcalá de Henares presenta su proyecto «Bosque de la Vida», donde las cenizas se inhuman en urnas biodegradables que se integran en la tierra sin dejar rastro. Una propuesta que redefine el concepto de retorno a la naturaleza con delicadeza y coherencia ecológica.
Autosuficiencia energética en Galicia
La ampliación de Fraga do Alén no solo apuesta por la integración paisajística, sino también por la autosuficiencia energética y el fomento de la biodiversidad autóctona, convirtiendo el camposanto en un ecosistema vivo que contribuye al equilibrio del entorno.
Un refugio para la fauna urbana en Bilbao
El Cementerio de Bilbao combina paneles solares con un santuario diseñado para insectos, anfibios y aves. El recinto se transforma así en un refugio para la biodiversidad urbana, demostrando que la sostenibilidad y la memoria pueden caminar de la mano sin contradicción alguna.
Tu voto decide: participa antes del 31 de agosto
La votación permanecerá abierta hasta final de mes. Basta un clic para reconocer el valor de unos espacios que combinan arte, historia, naturaleza y emoción como pocos otros en nuestro país. El 30 de septiembre, en la Fundación MAPFRE, se desvelará qué cementerios han conquistado al público en esta edición tan especial. Mientras tanto, queda la invitación a mirar estos lugares con curiosidad renovada: bajo cada lápida late una historia, y sobre cada jardín funerario vuela la certeza de que la belleza también habita donde menos se espera. Aquí puedes votar.
