Con su nuevo disco, Chica Sobresalto vuelve a sacudir emociones y certezas. En Información sísmica, la artista convierte el duelo, la precariedad y el desamor en canciones que hablan de lo que tiembla por dentro. Entre escenarios, libros y una exposición pública intensa, reflexiona sobre la honestidad, la inseguridad y la necesidad de seguir creando como forma de supervivencia.
Tu último disco, Información sísmica, gira en torno a los “terremotos emocionales”. ¿Qué experiencias personales dieron origen a esa idea?
Creo que las mismas que a todas las personas, o por lo menos a las de mi misma clase social (no podemos pagar el alquiler), y otras que las atraviesan todas (el cáncer, el duelo, el desamor, el miedo, la depresión…) Bueno puede que la depresión también sea una cosa de clase un poco.
Has descrito este trabajo como más directo y crudo. ¿Qué cambió en tu forma de componer respecto a discos anteriores?
No ha cambiado mi forma de componer, he cambiado yo. Y además ahora trabajo mucho más ja ja. Antes creía en dejar las canciones como venían, sin pulir. Ahora quiero que además de sentirlas muy adentro, te puto flipen.
¿Hay alguna canción del álbum que te haya resultado especialmente difícil de escribir o cantar en directo?
La más difícil de componer ha sido, sin duda, casa 16. Porque no habla de mí y sentía la responsabilidad de la historia de Sonia Cámara. Sentía la presión de estar a la altura. En el momento en el que abandoné y me di cuenta de que nadie puede estar a la altura de Sonia, fue cuando pude hacerle la canción sintiéndome libre, que precisamente, creo que es lo que ella predica en su libro: Te encontré en Bisau.
Se ha etiquetado tu música como “pop-indie”. ¿Te sientes cómoda con esa etiqueta?
Ojalá mi música fuera más pop y ojalá el indie siguiera existiendo ja ja.
Tus letras son muy honestas y a veces incómodas. ¿Dónde está el límite entre lo personal y lo que decides compartir con el público?
No tengo mucho límite entre lo que soy y lo que muestro, de hecho creo que eso no para de darme problemas. Antes era bonito, porque la gente lo valoraba. Luego se puso de moda y todo el mundo empezó a fingir que no fingía. Y ahora el teatro de realidad está mucho más de moda que la realidad.
¿Crees que la industria musical deja espacio para este tipo de sinceridad o sigue premiando más lo comercial?
En la industria mandan unos señores con mucho dinero, un oligopolio en el que ellos son Juan Palomo. Así que, da un poco igual lo que hagas. Evidentemente las mujeres incómodas SIEMPRE lo vamos a tener más difícil, sino imposible.
Has comentado que fue una experiencia intensa emocionalmente vivir dos concursos como OT y Benidorm Fest. ¿Qué aprendiste de ese proceso?
Que a veces una tiene un golpe de suerte, que hay que confiar. También que cuando estás en un sitio en el que no estás agusto, las consecuencias pueden ser terribles. También que estar aislada y sin móvil es chulísimo, también que Samantha Guilabert es la mejor persona del mundo y que ser mala feminista se me da de puta madre.
Después de esa etapa, ¿sientes que ha cambiado tu relación con la exposición pública?
Cuando una se desnuda y todo el mundo la ve, puedes volver a vestirte, pero la gente no puede desver. No se acuerdan, las cosas como son, pero sabes que te vieron. Quitarse importancia siento que es la única manera.
Estás en plena gira presentando el disco. ¿Cómo está siendo el contacto con el público en esta nueva etapa?
Tierno y precioso, más que nunca. Cantan, bailan, se emocionan. Yo estoy mucho menos nerviosa y puedo mirarles más. Son pocas, y me da tiempo a mirarlas a todas.
¿Notas diferencias entre cómo recibe la gente las canciones nuevas frente a las anteriores?
No lo sé, creo que no. Creo que es siempre desde un amor y una genuinidad que me tiene loquísima.
¿Hay algún momento del concierto que sientas especialmente significativo para ti?
Desamor, por el viaje que recorro cada vez que la tengo que cantar. Es como visitar de nuevo una y mil veces aquella última tarde en casa. No creo que sea muy sano para la cabeza ja ja.
En este último tiempo has hablado abiertamente de inseguridades y momentos complicados. ¿Cómo influye eso en tu proceso creativo?
Pues muy mal. Ser insegura no es bueno para nada. Ojalá lo fuera porque entonces yo sería increíble ja ja.
También publicaste un libro recientemente. ¿Qué te llevó a explorar ese formato?
Tenía un bloqueo creativo del horror, muchísima depresión, un alquiler que pagar y una idea que creí “suficientemente buena”.
¿Dirías que escribir (canciones o libro) es más una forma de expresión o de supervivencia emocional?
Todo junto 😊
Después de una etapa tan intensa, ¿qué te gustaría explorar en el futuro, tanto musical como personalmente?
Quiero seguir girando, haciendo canciones y tocándolas. Y ya está, es que nunca he querido nada más.
¿Te planteas volver a formatos como concursos musicales o prefieres centrarte en tu propio camino?
No me apetece ya la verdad.
Si alguien descubre tu música ahora, ¿qué te gustaría que entendiera de ti como artista?
Nada. Ojalá se vea a sí.

