REVISTA CULTURAL BLANCO SOBRE NEGRO


                                                                            

 

Banner de Pitu y su Encantada de Coñocerme
Pitu Aparicio. Encantada de Coñocerme.
Featured

Pitu Aparicio: “Quitarnos la culpa y la vergüenza sana colectivamente”

En Encantada de coñocerte, el humor se convierte en herramienta pedagógica y el escenario en un espacio de aprendizaje colectivo. A partir de la risa, Pitu Aparicio habla de sexo, culpa, placer y cuerpos sin solemnidad ni miedo, poniendo palabras a todo aquello que durante años se nos enseñó a callar. En esta entrevista reflexiona sobre educación sexual, activismo y la responsabilidad de nombrar para existir.

https://pituaparicio.es/

 Para empezar, muchísimas gracias por la entrevista. Te voy a preguntar un poco sobre el espectáculo. El título ya es toda una declaración de intenciones. ¿Cuándo fue la primera vez que tú sentiste realmente “encantada de coñocerte”?

En el momento en el que llevaba ya diez años dando talleres de sexualidad y veía que, día tras día, las preguntas eran siempre las mismas. Y pensé: guau, esto es importante. Quizá el valor está en contar que todas tenemos las mismas dudas y llevarlas al humor, que es una pedagogía muy estratégica.

Dices que este show es como una terapia grupal. ¿Qué crees que necesitamos sanar colectivamente cuando hablamos de sexo?

Sobre todo la culpa y la vergüenza. Creo que son las emociones que más nos atraviesan cuando hablamos de sexualidad. Da igual que seas una persona homosexual o no: más allá de la identidad y de la orientación, venimos de una cultura del “no te toques ahí, cochina”. Ha habido mucha prohibición y muy poca permisividad, muy poco goce. Entonces, cuando literalmente alguien en un escenario te dice que nada en tu cuerpo está mal, que todo lo que has hecho está bien si ha sido desde la curiosidad, el consentimiento y los límites, y que te puedes permitir gemir, amar a varias personas a la vez… todo eso sana muchísimo.
Quitarnos la culpa y la vergüenza sana cuando te das cuenta de que a todo el mundo le pasa lo mismo y que no estás sola.

¿Qué es lo más importante que nadie te explicó sobre tu propio cuerpo y que hoy te parece casi imperdonable?

Para mí, los nombres de las partes. El tema de la vulva y la vagina sigue siendo algo muy tedioso, porque todos los días veo que la gente no sabe nombrarlo. En cambio, el codo o la rodilla todo el mundo sabe dónde están. También creo que hablar de placer y de deseo sin vergüenza ni culpa me habría cambiado la vida: entender que existían relaciones no monógamas, sexualidades que no eran heterosexuales y cuerpos que no eran solo blancos, delgados y sin discapacidad.

¿Te has sorprendido alguna vez sobre el escenario descubriendo algo nuevo, ya sea por algo que te haya contado el público o por algo que hayas descubierto tú misma mientras lo contabas?

Sí. Hay una parte muy bonita de revisar el machismo y el racismo que tenemos arraigados. Amigas mías racializadas, por ejemplo, me han explicado que no se dice “esclavas”, sino “personas esclavizadas”. Son aprendizajes constantes.

El sexo sigue incomodando a mucha gente. ¿Dónde notas más resistencia: en el público, en las instituciones o dentro de nosotras mismas?

La noto mucho en las familias. Hay algo muy íntimo cuando confrontas a madres y padres con cómo han hecho las cosas. Y eso que yo siempre lo hago con tacto y sin culpa, porque todas lo hemos hecho como hemos podido y sin información. Pero hay resistencia a aceptar que quizá lo hicimos mal, porque a nosotras tampoco nos lo explicaron. Entender que con nosotras se hizo mal y que, por tanto, podemos estar reproduciendo errores es una de las mayores dificultades.

¿Le enseñarías este monólogo a tu yo adolescente? ¿Cómo crees que reaccionaría?

Sí, ojalá. De hecho, hablo mucho con mi yo adolescente mientras preparo este monólogo, sobre todo para gestionar la presión, la venta de entradas, el marketing… todo lo que ocurre antes de subirme al escenario, que es donde realmente disfruto. Intento que ella vea lo bonito, lo sencillo y lo sincero que es hablar de nuestros cuerpos, de nuestras relaciones, del placer y de la intimidad desde un lugar de disfrute y consentimiento. Eso es sano, es bello y se puede gozar.

¿Hay algún tema que todavía hoy te cueste llevar al escenario?

Sí. Hablar de mi virus del papiloma. Es un momento en el que se me quiebra la voz, me cuesta concentrarme y conectar sin ponerme a llorar. Se me nubla la vista por la carga emocional que tiene.

¿Crees que el humor es la mejor herramienta para hablar de sexo o simplemente la menos peligrosa?

Creo que es el antídoto del miedo. Como terapeuta he aprendido que el humor bien utilizado derriba muchas barreras. Reírte de ti misma, una vez hecho el proceso, desdramatizar lo que te pasa, es muy potente para que la pedagogía llegue.
 Porque hay otra persona riéndose de algo que probablemente también le ha pasado.

¿Sientes que en los últimos años estamos avanzando en educación sexual o estamos retrocediendo?

Creo que ha habido muchos avances. Las redes sociales ayudan mucho, aunque a veces las demonizamos. Son mecanismos muy potentes de información y comunicación.
 Pero también hay miedo y retrocesos. Que haya chavalería que piense que con Franco se vivía mejor indica que quizá estamos dando mucha información, pero no las herramientas para analizarla y pensar de forma crítica.

En toda la gira, ¿hay alguna ciudad que sientas especialmente como un lugar seguro?

¡Qué buena pregunta! Tengo muchas ganas de Madrid porque es mi ciudad, es mi casa, mi refugio. Vienen mil personas y muchas son familia. También tengo muchas ganas de Málaga y Barcelona. Son ciudades que reciben mis bromas con mucho humor —nunca mejor dicho— y con pensamiento no politizado. Yo hago activismo, no soy actriz. Pongo el cuerpo para que ciertas luchas sean visibles, y en esas ciudades el mensaje llega y se disfruta con mucha sabiduría y poderío.

Trailer monólogo: Encantada de Coñocerme de Pitu Aparicio

¿Cómo se gestiona la responsabilidad de ser un referente LGBTIQ+?

Hace poco recibí el Premio Plumas y fue un honor enorme. Este año están siendo reconocimientos muy bonitos, tanto por el éxito como por la visibilidad.
 No me coloco conscientemente como referente, pero sí asumo la responsabilidad de ocupar los espacios que decido ocupar. Sé que a mi yo adolescente y a mis alumnas les sirve verme hablar con naturalidad de mis relaciones, de lo sanas y bonitas que son, y de cómo construyo mis vínculos.

Para terminar, Laura, ¿qué planes tienes para los próximos meses, además de continuar con la gira?

El libro Autocoñocimiento está siendo un éxito y ya vamos por la segunda edición. Está llegando a muchas ciudades y a tiendas de barrio, a gente que quizá nunca había oído hablar del autoconocimiento. Con el prólogo de Henar Álvarez, habla de la Súper Pop que nunca leímos: todo lo que nunca nos contaron sobre nuestro cuerpo, el placer, el deseo y la autoestima. Autocoñocimiento y Encantada de coñocerte son mis dos proyectos a largo plazo, y mientras tanto sigo dando talleres de sexualidad todos los días, en escuelas, ayuntamientos y ciudades, llegando a personas de entre 4 y 94 años.

Lo más leido

Desde el fondo del Corazón. Reseña.

La escritora, traductora y profesora Gabriela Quintana acaba de publicar Miradas difusas en la editorial Torre de Lis de Las Palmas de Gran…
Desde el fondo del Corazón. Reseña.