¿Qué tienen en común un niño de trece años que descubre el mundo en la periferia parisina de 1985 y una niña de ocho cuyo universo se quiebra tras presenciar un acto de violencia en San Francisco? Ambos protagonizan historias que exploran la fragilidad de la infancia desde ángulos opuestos —la luminosidad nostálgica y el desgarro psicológico— y ambos llegarán este año a la sección Perlas San Sebastián 2026, ese escaparate que el Zinemaldia reserva para los títulos imprescindibles de cada temporada.
Tiempos de ilusión: Nakache y Toledano miran al espejo de su adolescencia
Olivier Nakache y Éric Toledano no necesitan presentación. Desde que Intocable (2011) los catapultó al imaginario colectivo europeo, cada nuevo proyecto suyo despierta expectación inmediata. Sin embargo, con Tiempos de ilusión (Juste une illusion) han dado un paso que trasciende la comedia humanista por la que se les conoce: han filmado su propia memoria.
La acción se sitúa en 1985. Vincent, a punto de cumplir trece años, habita ese territorio fronterizo entre la niñez y la adolescencia donde las certezas se disuelven. Su familia de clase media en las afueras de París no ofrece refugio: un hermano mayor que lo ignora y unos padres enzarzados en discusiones perpetuas configuran un hogar que refleja, a pequeña escala, las tensiones de toda una sociedad en transformación. Identidad, amistad, primeros amores y la desconcertante constatación de que los adultos tampoco tienen respuestas: el guion despliega esas preguntas universales con la calidez y el humor que caracterizan a sus autores, pero añadiendo una capa de vulnerabilidad autobiográfica inédita en su filmografía.
Un reparto entre el descubrimiento y la consagración
El joven Simon Boublil carga sobre sus hombros el peso emocional de la película y lo sostiene con una naturalidad que la crítica francesa ha celebrado sin reservas. A su alrededor, nombres como Louis Garrel —inolvidable en Soñadores de Bertolucci—, Camille Cottin y Pierre Lottin componen un mosaico familiar creíble y conmovedor. La combinación de talento emergente y trayectorias consolidadas reproduce, en el propio elenco, el diálogo generacional que vertebra la historia.
Estrenada en Francia el pasado abril bajo el sello de Gaumont, la película ha superado ya los dos millones de espectadores, una cifra que confirma la conexión emocional del público con un relato que, pese a su anclaje en los años ochenta, habla de experiencias atemporales. A Contracorriente Films la estrenará en salas españolas el 13 de noviembre, tras su paso por Donostia como película de clausura de la sección Perlas.
Josephine: el trauma filmado en primera persona
Si Tiempos de ilusión transita la nostalgia con delicadeza, Josephine se adentra en un territorio radicalmente distinto. Beth de Araújo, que ya demostró su capacidad para generar incomodidad con Soft & Quiet, firma aquí un drama psicológico basado en un episodio de su propia biografía: a los ocho años, presenció una agresión sexual en el Golden Gate Park de San Francisco. Esa experiencia, guardada durante décadas, se convierte ahora en materia cinematográfica de una intensidad difícil de esquivar.
Un recorrido triunfal por los grandes festivales
La trayectoria de Josephine en el circuito internacional habla por sí sola. En Sundance obtuvo el Gran Premio del Jurado y el Premio del Público, un doblete que solo han logrado títulos como CODA, Minari, Whiplash y Precious —todas ellas posteriormente reconocidas en la carrera de los Oscar y exitosas en taquilla—. Tras su paso por la Berlinale, la película se presentará en breve en el Festival de Toronto antes de recalar en San Sebastián.
La historia sigue a Josephine, una niña de ocho años cuya conducta se torna violenta tras presenciar accidentalmente la agresión. El trauma irradia hacia el núcleo familiar, desestabilizando a unos padres que intentan simultáneamente buscar justicia y recuperar la sensación de seguridad perdida. La debutante Mason Reeves encarna a la protagonista con una verdad escénica que ha asombrado a la crítica, flanqueada por Channing Tatum y Gemma Chan, quienes aportan solidez y matices a unos personajes adultos desbordados por una situación que no figuraba en ningún manual de crianza.
Beth de Araújo dirige con una contención que amplifica el impacto emocional: no hay subrayados, no hay música manipuladora, solo una mirada que observa y deja que el espectador extraiga sus propias conclusiones. A Contracorriente Films ha fijado el estreno en España para el 22 de enero de 2027.
Perlas: el termómetro de cada temporada
La sección Perlas del Festival de San Sebastián funciona desde hace años como una brújula para el espectador cinéfilo que desea orientarse entre la avalancha de estrenos. No compite por premios, pero su selección opera como un sello de calidad implícito: figurar en ella equivale a una declaración de relevancia por parte del Zinemaldia. Que dos títulos distribuidos por el mismo sello español —A Contracorriente Films— compartan espacio en esta vitrina subraya la solidez del criterio editorial de la distribuidora y su apuesta por un cine que conjuga autoría, emoción y alcance popular.
Dos miradas a la infancia, un mismo compromiso con la verdad
Lo que une a Tiempos de ilusión y Josephine no es el género ni el tono, sino la voluntad de sus creadores de filmar desde la experiencia vivida. Nakache y Toledano regresan a la periferia parisina que los formó; De Araújo regresa al parque donde su infancia se fracturó. En ambos casos, la cámara no inventa: recuerda, reconstruye, ofrece. Y en ese gesto de honestidad radical reside, quizá, la razón última por la que ambas películas han conectado con públicos tan amplios y diversos.
San Sebastián, una vez más, se prepara para ofrecer al espectador lo mejor de la cosecha. Este septiembre, dos historias de infancia —una bañada en la luz dorada de los ochenta, otra sumergida en la sombra del trauma— demostrarán que el cine sigue siendo el arte que mejor sabe mirar a los ojos de un niño y devolver al adulto la memoria de lo que fue.
