REVISTA CULTURAL BLANCO SOBRE NEGRO

ESCENA

Lo Más Leido por nuestros Seguidores de esta Sección. Más información al final de la página.

viaje de Edipo Mérida
viaje de Edipo Mérida
Featured

Edipo renace en Mérida con acento extremeño

  • Cuatro tragedias griegas se funden en un solo espectáculo coral que interroga al presente sobre el poder y sus consecuencias

El viaje de Edipo Mérida: la estirpe maldita regresa al Teatro Romano

Hay familias cuya historia no pertenece a un solo tiempo. Familias cuyas decisiones —tomadas en nombre del poder, de los dioses o de una legitimidad que solo ellas reconocen— reverberan a lo largo de los siglos hasta alcanzarnos con una vigencia que incomoda. La estirpe de los labdácidas es una de ellas. Y esta semana, desde el miércoles 19 hasta el domingo 23 de agosto, su historia volverá a resonar entre las piedras milenarias del Teatro Romano de Mérida con El viaje de Edipo, una producción que constituye mucho más que una nueva versión del mito: es un tránsito completo por cuatro tragedias que iluminan, con luz implacable, las estructuras del poder y sus devastadoras consecuencias.

El espectáculo, escrito por Isidro Timón y Emilio del Valle y dirigido por este último, representa el penúltimo estreno de la programación del Teatro Romano en la 72ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Pero su significado trasciende lo puramente programático: se trata de la primera compañía extremeña que pisa este año el escenario principal del certamen, una circunstancia que tanto la organización como las instituciones han querido subrayar con especial énfasis.

Cuatro textos, un solo relato

Para construir este recorrido generacional, Timón y Del Valle han acudido a las fuentes primigenias: Edipo rey, Edipo en Colono y Antígona, de Sófocles, junto a Los siete contra Tebas, de Esquilo. Cuatro obras que habitualmente se representan por separado y que aquí se funden en una narrativa continua que no se detiene en el destino del protagonista, sino que prosigue a través de sus hijos —Polinices, Eteocles, Ismene y Antígona— hasta completar el arco trágico de toda una dinastía.

La guía de este tránsito es Ismene, la superviviente. Desde su mirada, el montaje atraviesa varias generaciones para desplegar una reflexión sobre familias vinculadas al poder que encuentra resonancias inquietantes en el presente. Poder, religión, herencia, ciudadanía y, sobre todo, la incapacidad de escuchar articulan una propuesta que utiliza el mito clásico como espejo de estructuras sociales que se perpetúan siglo tras siglo.

El coro como corazón y origen de todo

La concepción escénica de El viaje de Edipo sitúa al coro ciudadano en el centro absoluto de la experiencia. No es un elemento decorativo ni un comentarista pasivo: es el punto de partida y el destino final de cada personaje. Los intérpretes comienzan siendo ciudadanos anónimos y, mediante cambios de vestuario realizados a la vista del público, se transforman en Edipo, Creonte, Tiresias, Yocasta, Antígona o Teseo. Tras encarnar a estos personajes, regresan al coro, a esa colectividad que sufre o celebra las consecuencias de quienes ejercen el poder sobre ella.

José Antonio Lucia asume a Edipo en su plenitud; Marcial Álvarez encarna a Creonte; Jorge Muñoz da vida a Tiresias y Polinices; Sara Jiménez se desdobla en Yocasta y Hemón; Luna Mayo es Antígona; Camila Almeda, Ismene; Mamen Godoy transita entre Edipo anciano y la Nodriza; Vega del Valle interpreta a Antígona niña; y Fermín Núñez se reparte entre Teseo y Eteocles. Montse Muñoz completa el elenco desde el piano, siendo además responsable de la composición musical del espectáculo.

Las voces del equipo artístico

Emilio del Valle ha explicado que la propuesta no busca ofrecer simplemente una nueva lectura de Edipo, sino "un tránsito, un camino, un recorrido" que permite seguir tanto el destino individual del protagonista como el de toda su descendencia. El director ha querido destacar especialmente la amplia presencia de profesionales extremeños en el proyecto, asegurando que son ellos la verdadera "cabecera de cartel".

Isidro Timón, por su parte, ha señalado que el texto —fruto de su quinta colaboración con Del Valle— busca combinar "ideología, poesía y la propia historia que queremos rescatar en palabras antiguas pero para oídos de ahora". El dramaturgo ha insistido en cómo asuntos como el poder y, especialmente, "la falta de escucha" mantienen una vigencia que hace innecesaria cualquier actualización forzada.

La guerra como columna vertebral

Marcial Álvarez ha situado la guerra en el centro temático del espectáculo: la guerra interior del individuo, las guerras que desgarran a las familias y las guerras entre pueblos y Estados, todas ellas atravesadas por la lucha por el poder y sus consecuencias irreversibles. Su Creonte encarna precisamente esa transformación que el poder provoca en quien lo detenta sin contrapeso: alguien que acaba siendo incapaz de escuchar y capaz de destruir a su propia familia, a su país y a sí mismo.

José Antonio Lucia ha confesado que interpretar a Edipo en el Teatro Romano supone "un sueño que cualquier actor tiene", mientras que Mamen Godoy ha definido al Festival como "único" y ha expresado su convicción de que este trabajo marcará "un hito" en su trayectoria. Sara Jiménez, actriz y productora, ha lanzado una petición directa al público: que respalde a las compañías extremeñas con la misma calidez que reserva a las grandes producciones, "porque el teatro extremeño se lo merece y también lo necesita".

Un linaje que llega hasta hoy

La dramaturgia prolonga simbólicamente la estirpe más allá de donde la tragedia clásica la abandona. Ismene, última superviviente conocida, podría haber tenido descendencia. El nombre y el espíritu de Antígona —la joven que se enfrenta al poder ante la injusticia— podrían haberse transmitido de generación en generación hasta alcanzar nuestro tiempo. Esta decisión creativa convierte a la heroína trágica en algo más que un personaje mitológico: la transforma en un arquetipo vivo que reaparece cada vez que alguien decide que la obediencia tiene un límite.

El respaldo institucional y el cierre de una edición

El director del Festival, Jesús Cimarro, ha celebrado que El viaje de Edipo lleve el trabajo de los profesionales de la región al escenario principal. El secretario general de Cultura, José Luis Gil Soto, ha subrayado el "acento extremeño" de una producción marcada por "el poder, la culpa, la guerra, la lealtad y el destino". La alcaldesa en funciones, Carmen Yáñez, ha recordado la vigencia de una historia que sigue interrogando al presente sobre "quién tiene el poder y quién hace uso o mal uso de ese poder".

Con escenografía y vestuario de Luisa Santos, iluminación de José Manuel Guerra, movimiento escénico de Sara Jiménez y espacio sonoro de Jorge Muñoz, las cinco funciones arrancan a las 22.45 horas. Después, la semana que viene, Las 9 musas cerrará la 72ª edición reforzando esa misma apuesta por el talento extremeño. Pero antes, durante cinco noches de agosto, la piedra del Teatro Romano volverá a demostrar lo que lleva probando desde hace dos milenios: que las preguntas que formularon Sófocles y Esquilo siguen sin respuesta. Y que quizá sea esa ausencia de respuesta lo que las mantiene tan dolorosamente vivas.


Número de palabras del artículo: 895

Etiquetas SEO:

Teatro, Cultura, Mérida, TragediaGriega, Festival Teatro Clásico Mérida, Artes Escénicas Extremadura

 

Encabezados H2:

  • El viaje de Edipo Mérida: la estirpe maldita regresa al Teatro Romano
  • El coro como corazón y origen de todo
  • La guerra como columna vertebral
  • El respaldo institucional y el cierre de una edición

Encabezados H3:

  • Cuatro textos, un solo relato
  • Las voces del equipo artístico
  • Un linaje que llega hasta hoy